Mejore las utilidades de su negocio

Luis Antonio Rangel Ramírez
Gerente del Centro de Competencias
CoSphere Consulting Group

En las últimas dos décadas, prácticamente no ha existido organización que no se haya volcado a implementar modelos y sistemas de mejora de procesos para incrementar su desempeño.

Proyectos de calidad, reingeniería e innovación han ido y venido, entregando las más de las veces resultados discretos para la magnitud de las inversiones realizadas. Tan solo un conjunto selecto de jugadores han sacado provecho de estas iniciativas pues lograron ejecutarlas con el enfoque apropiado. ¿Qué es lo que hicieron bien que la inmensa mayoría no? La respuesta no es ciencia oculta, pero su implementación requiere un ingrediente que no todos incluyen en la fórmula en la justa proporción: alineación estratégica.

Si bien mantener en constante innovación nuestros procesos es un imperativo en el contexto actual, pues maximiza nuestra capacidad para generar valor, lo que hace sustentable esta capacidad es la correcta alineación de las operaciones con una estrategia robusta y sensible al entorno competitivo.

Premisa fundamental para el éxito es contar con una estrategia nítida, enfocada, balanceada y que sea compartida por todos; por lo que es importante emplear un enfoque y método probados de administración estratégica que defina claramente nuestros objetivos y metas organizacionales, así como las relaciones existentes entre estos componentes. Estas definiciones son cruciales porque se utilizan para alinear, diseñar y poner en operación nuestros procesos y establecen niveles de rendimiento.

Al conocer la magnitud del reto que imponen nuestras metas, podemos perfilar nuestra cadena de valor y evaluar si nuestros procesos son pertinentes, tienen el desempeño esperado y están correctamente sincronizados.

Por tanto, antes de agregar BPM, Six Sigma, Lean Manufacturing, TQM y demás reactivos costosos, reflexione sobre las bases de su fórmula, es decir, la solidez de su estrategia y la articulación que ha logrado construir entre ella y sus operaciones.

Descubrirá que necesita integrar sus procesos, más que mejorarlos puntualmente; que requiere optimizar procesos diferentes a los que ahora está perfeccionando; que debe implantar nuevos que ni siquiera tenía considerados; y que, inclusive, debería dejar de hacer algunos que considera sus ventajas competitivas. Pero sobre todo descubrirá que necesita enfocar su organización a la estrategia y que la inversión crítica que debe realizar es en construir las capacidades para que los líderes de su organización tomen decisiones basadas en este precepto y creen redes de colaboración efectivas.

Pasos básicos de la estrategia.