RIE’s y RAE’s: Gobierno en la estrategia

Víctor Manuel Zárate Acosta
Gerente de Mercadotecnia y CRM
CoSphere Consulting Group

En colaboraciones anteriores, me he permitido hablar sobre la importancia de la planeación estratégica en las organizaciones y la lógica que estas sesiones suelen llevar, dejando abierto un tema que tiene que ver con la periodicidad y seguimiento de este ejercicio, es decir, el Proceso de Gobierno de la Estrategia.

Pero, ¿Qué significa gobernar la estrategia?

Según la revista Fortune, en Estados Unidos menos del 10% de las estrategias formuladas en las organizaciones son ejecutadas eficazmente, lo que significa que aún en el país más avanzado del mundo existe una brecha importante entre el diseño de una estrategia exitosa y su desempeño, ¿grave no?, de ahí la importancia de medir y monitorear de forma cercana y constante el avance de los planes establecidos, mediante un proceso de Reporte, Revisión y análisis de resultados e iniciativas (realizados y por realizar en plazos inmediatos) y Ajustes al mismo, esto es gobernar la estrategia.

Este proceso de gobierno tiene dos principales formatos: En la Reunión de Análisis de la Estrategia (RAE), como se conoce, se lleva a cabo el proceso de Planeación Estratégica entre los miembros de la Dirección, donde se analizan a profundidad el entorno y los resultados organizacionales, y se determinan las directrices, objetivos, proyectos y presupuestos (anuales o de más largo plazo, dependiendo precisamente del análisis); El segundo formato, es conocido como Reunión de Información Estratégica (RIE), donde típicamente se analizan avances y cumplimientos en los resultados de la organización (en periodos trimestrales normalmente), sin que esto determine necesariamente un cambio en las líneas estratégicas, sirviendo más que nada como un proceso de ajuste de acuerdo al desempeño organizacional.

La importancia de llevar un proceso de gobierno radica en la relevancia de tener visibilidad sobre el desempeño de la organización, pudiendo comparar este contra los recursos asignados, la priorización de los objetivos estratégicos, y la misión y la visión organizacional para poder realizar los ajustes necesarios en tiempo y forma.

El resultado de un proceso exitoso de gobierno se refleja en un desempeño exitoso tras ejecutar estrategias adecuadas al entorno y las capacidades de la organización, generando aprendizaje estratégico que permite a la empresa avanzar y madurar como organización.

No olvide entonces, que su proceso de gobierno le debe permitir medir el avance de los objetivos y hacer los ajustes necesarios a la estrategia, no hacerlo, definitivamente es actuar sin estrategia. Considérelo.