Una reflexión previa a lo que pueda pasar, ¿Realmente estamos en medio de una debacle financiera internacional?

Luis Arturo Dávalos Batres
Socio y Director de Finanzas
CoSphere Consulting Group
luis.davalos@cospherecg.com

¿Qué deberíamos esperar, si el mercado accionario mexicano nuevamente ha venido registrando importantes caídas en el año, al parecer afectado por el mal desempeño que han tenido los mercados internacionales ante la incertidumbre económica a nivel global?

Europa sigue siendo radar del mercado internacional, y después de Grecia, parece tocar turno a Italia y a España. Los temores respecto a la situación fiscal y el riesgo de contagio de la deuda soberana persisten y nunca han quedado atrás, simplemente se movió la atención a otro lado. La nueva incertidumbre contribuyó al ajuste que se ha dado en todos los mercados del mundo.

Por otro lado, los mercados en Nueva York han tenido también un mal año y sobre todo en el sector tecnológico. El precio del petróleo acaba de descender 9.2% la semana pasada terminando sobre la zona de US$87/barril, derivado de las crecientes preocupaciones sobre la debilidad en la recuperación económica en Estados Unidos y el nerviosismo alrededor de la problemática europea.

Para agudizar la problemática, Standard & Poor's degradó el 8 de agosto la deuda de Estados Unidos, la primera en más de 60 años –que desde mi punto de vista es equivocada a todas luces, pues independientemente de la calificación, la deuda de Estados Unidos sigue siendo la más segura en el mundo-, la cual ha desatado una serie de descalificaciones en las cámaras de Estados Unidos sobre cómo restablecer la salud fiscal del país a largo plazo.

Como sabemos, los mercados accionarios son el termómetro de las economías y pues si bien es cierto que tanto Estados Unidos como los países europeos están tomando medidas de corto, mediano y largo plazo para resolver la problemática, el problema no se resolverá de inmediato, amén de que las verdaderas causas de lo que estamos viviendo no solo son financieras, sino también los son históricas, políticas, económicas y en la mayoría de los casos de sentido común y ética.

Consideremos que los errores y las malas decisiones hasta ahora tomadas tienen remedio, sin embargo, las reacciones políticas tras las crisis que estamos viviendo son de enojo y de búsqueda de culpables, o lo que es peor, de llevar agua para su molino.

Deberían estar reunidos todos nuestros políticos (aquí en México, y por supuesto en cada uno de los países), para tomar decisiones correctas y rápidas, con la mirada puesta en las consecuencias que vamos a tener que pagar todos por lo que ha estado pasando y corregir de una vez por todas, pero lo malo, es que aún la clase política no se ha dado cuenta.

Podemos estar seguros de que las políticas económica y financiera de México de los últimos años han sido las correctas y que gracias a esto nuestro país no sufrirá la crisis la mayoría de las crisis de los últimos 40 años, a pesar de no contar con el blindaje económico suficiente para enfrentar esta nueva crisis y que será arrastrado si el vecino país entra en un escenario peligroso, lo cual ocasionaría que el PIB se ajuste más que en 2009. Claro, hacía abajo.

A la par de generar –y sobre todo, aprender a generar- un blindaje económico, lo que debemos hacer es resolver nuestra problemática política también y que se generen las ya famosas reformas estructurales que no se han dado, como son la fiscal, laboral, energética, política y educativa; generar mercado interno y aunque sigamos inmersos en la economía global, no depender tanto de lo que pase en ella. Sé que no se resolverá de inmediato la problemática, pero podemos ir por un camino más seguro del que hoy tenemos. Esto es atacar los síntomas desde la raíz, a la espera de que los resultados un día salten a la vista por sí mismos.

Es importante, en el micromanagement organizacional, contar también con una planeación financiera o un modelo que permita medir los riesgos a los que está expuesta la empresa, es imprescindible valuar y definir la mejor estrategia de negocios. Puede ser de hecho este un excelente momento para invertir en ciertos mercados o negocios, más allá de las suposiciones del mercado.

Independiente de lo que pudiera pasar, dado que aún no ha pasado, aquí enumero algunas sugerencias para que sus finanzas no se vean afectadas, pase lo que pase:

  • Si tiene deuda, liquídela lo más pronto posible, aunque el dólar no ha sufrido mucho cambio, existe la posibilidad, según algunos analistas, de una devaluación de consideración.
  • Si quiere invertir y no es experto en inversiones de riesgo, invierta en bienes raíces o en instrumentos de renta fija o en fondos de inversión de bajo riesgo.
  • No compre dólares o divisas a manera de especulación, ya que esto podría generar una devaluación momentánea y finalmente se ajustaría y las ganancias no serían las mejores.
  • Si está pensando en adquirir una deuda, asegúrese que la tasa de interés sea fija a lo largo de todo el periodo del crédito, si no puede ser así, le sugiero que espere un tiempo para adquirir la deuda.
  • Y sobre todo, no caiga en pánico, esta es una situación pasajera, siempre es así.


Al final, la macroeconomía es todo un sistema compuesto por una serie de microeconomías, entre ellas la de su compañía, afectada por esta pero con la capacidad de afectarla también. Considere esto como un punto importante para definir sus estrategias en caso de contingencias, estrategias que debe considerar hoy mismo.